COPHA culmina la reforma integral de la calle Gil Morlanes: accesibilidad y modernización total
COPHA ha dado por finalizadas las obras de remodelación de la calle Gil Morlanes, una actuación que ha transformado por completo la fisonomía y la funcionalidad de esta vía. El proyecto pone fin al estado de degradación que presentaba el pavimento y resuelve los problemas de movilidad derivados de una configuración urbana obsoleta.
Prioridad al peatón y nueva configuración
Antes de la intervención, la calle —de 182 metros de longitud y una anchura media de 8 metros— contaba con aceras extremadamente estrechas que dificultaban el tránsito peatonal y el cumplimiento de las normativas de accesibilidad.
Con la nueva disposición en planta, la calle presenta ahora:
- Ampliación de aceras: Se han pavimentado 1.100 m² con baldosa de árido machaqueo, eliminando las zonas de aparcamiento para ganar espacio peatonal.
- Calzada optimizada: Una calzada de sentido único con una anchura constante de 3,5 metros y una superficie de asfaltado de 765 m².
Renovación integral de servicios e infraestructura
Más allá de lo visible, la mejora más crítica se ha producido en el subsuelo y en el equipamiento de servicio. COPHA ha ejecutado una modernización profunda de las infraestructuras básicas:
- Redes de agua y saneamiento: Se ha renovado íntegramente la red de abastecimiento, que anteriormente era frágil y carecía de sectorización, así como la red de saneamiento de la calle. Con la nueva instalación mallada, se garantiza un servicio más eficiente y se minimizan las molestias ante futuras reparaciones.
- Alumbrado público: Se han renovado los puntos de luz de la calle Gil Morlanes y varios puntos adicionales en la Plaza de Puente Virrey, mejorando la eficiencia energética y la seguridad de la zona.
Calidad urbana y entorno
La reforma también ha llegado a la intersección con la calle Puente Virrey. En esta plazoleta, se han adecuado las jardineras existentes mediante la plantación de 30 unidades de especies arbustivas autóctonas.








